Introducción a las emociones

Introducción a las emociones

La Real Academia Española de la Lengua define emoción con dos acepciones:

  1. Alteración del ánimo, intensa pasajera, agradable penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.
  2. Interés, generalmente expectante, con que se participa en algo que está ocurriendo.

Si se analiza la palabra emoción desde un punto de vista etimológico, sus orígenes deben buscarse en el verbo latino movere que significa mover, trasladar, al que se le ha añadido el prefijo e- que indica “fuera de”, por lo que se puede concluir que emovere se relaciona con algo que se ha sacado de su lugar habitual.

Esta definiciones y análisis resultan escasos para algo que, todo el mundo conoce por haber experimentado en algún momento, y que, sin embargo resulta muy difícil definir mediante el empleo de palabras dando la razón al aforismos de  Lao Tsé Nada se puede conocer solo hablando de ello.

Las emociones una ayuda para sobrevivir

La mente tiene como objetivo principal la supervivencia y uno de los medios que emplea son las emociones.

Las emociones son siempre una fuente de información a la que se debe prestar atención al mensaje de supervivencia que contienen

Existe un enorme número de emociones que aumenta todavía más si se tienen en cuenta las mezclas de ellas, las variaciones, evoluciones, persoanalizaciones etc. que pueden llegar a existir.

Por tanto existen muchas más percepciones que palabras para describir las emociones.

Características de las emociones

Las emociones poseen las siguientes características:

  1. Son una respuesta a un estímulo y sea exterior, algo que ocurre, como interno, pensamiento o recuerdo.
  2. Han aparecido a lo largo de  la evolución del ser humano para poder sobrevivir.
  3. Son propias y comunes en todos los humanos, aunque son compartidas con el reino animal, pertenecen pues a la parte animal, anímica.
  4. Son de rápida aparición, se originan en apenas fracciones de segundo.
  5. Su duración es variable, suelen ser breves aunque cuando perduran ya se puede hablar de un estado emocional, incluso, de un temperamento o un trastorno.
  6. Pueden ser muy intensas.
  7. Producen una doble respuesta fisiológica y cognoscitiva.
  8. No pueden ser controladas, aunque sí reguladas.
  9. Se expresan de manera diferente en función del contexto social en el que uno se encuentre.
  10. Pueden llevar a una actuación. 
  11. Condicionan las relaciones sociales.

Julio Olalla dice que “no existe pensamiento o acción sin emoción”, dado que cualquier acto o cualquier reflexión se acompaña de una emoción.

Algunas preguntas frecuentes sobre las emociones 

¿Se pueden controlar nuestras emociones?

Mediante una adecuada Inteligencia Emocional podemos llegar a tener un mayor control de nuestras emociones. Eso no hace que no la sintamos, pero sí que las regulemos

¿Se puede no sentir emociones?

Todas las personas, en principio, sienten emociones. Existe una patología, denominada alexitimia  en que las personas, aunque sientan, no son capaces de identificarlas en ellos mismos y en otras personas y, menos todavía, de expresarlas, ni de correlacionar sus acciones con ellas. Afecta a un pequeño grupo de personas (10-15% de la población).

¿A medida que trabajo podré llegar a no sentir  las emociones negativas?

Esta pregunta acarrea varias trampa en sí, la primera es que, como ya se ha explicado anteriormente la mayor parte de las personas sienten emociones. Y cuando esto ocurre, quiere decir que sienten un abanico amplio de emociones. Además no existen emociones que se puedan catalogar de negativas, ya que todas las emociones son siempre una reacción a algún estímulo, ya sea interior o exterior. Lo que si pueden ser las emociones es más agradables de vivir, como es el caso de la alegría, o pueden ser más incómodas, como son el miedo, la tristeza o la rabia.

Con un trabajo de conciencia se puede llegar a vivir las emociones sin dejarse arrebatar por ellas y sin que ellas secuestren y tomen el mando de la persona, es decir se pueden llegar a anticipar su llegada y se pueden después gestionar. Para ello se debe aprender de ellas y conocerse a uno mismo.

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