La conversación generativa

La conversación generativa

Rudolf Steiner fue el primero en definir una conversación generativa como aquella en la que se puede presentar un pensar nuevo.

Posteriormente Otto Scharmer en su Teoría U desarrollaría este tipo de diálogo como un vehículo del futuro emergente

Descubrir lo que es pensado en uno mismo

El primer paso es ser capaz de poder saber aquello que “está siendo pensando” en uno y que es aquel que trae el futuro emergente. Para ello se debe silenciar el discurso personal o interno.

Posteriormente se tratará de encontrar en uno mismo mismo el pensamiento más objetivo, aquel que es producto de las verdaderas Leyes de la naturaleza. Para ello es conveniente tratar de pensar en imágenes, mejor que en conceptos.

De esta manera se crean las condiciones para poder descubrir lo que se está pensando en uno mismo, más allá de ser uno el que lo piense.

Para identificar un pensamiento nuevo, no hace falta más que comprobar que no es una idea asociada a otra anterior, sino que es una imagen novedosa que aparece en uno y que no ha sido deducida.

Descubrir lo que es pensado en el otro

El segundo paso consiste en conectar con aquello que está pensando la otra persona. Conviene alejar de uno una actitud reactiva. Es decir, mantener un auténtico y genuino interés por el otro. Evitando, en lo posible, los juicios. Con eso se dormirá el ego en el que escucha y puede emerger el Yo superior.

No es necesario que el otro con el que se está hablando sea una persona sabia y de gran inteligencia, puede que sea una persona sencilla o un niño. El destino suele elegir personas humildes para desvelarse. Aquel que escucha deberá abrirse y escuchar con la cabeza y el corazón, descubriendo aquello que está siendo pensado en el otro y que puede aportar tanta verdad.

Algo así como aquel que es capaz de ver la verdad que se revela en una flor que se abre, o un árbol mecido por el viento.

La conversación generativa

La conversación generativa en sí, consiste en tratar de continuar los pensamientos de la otra persona. No desde una respuesta a lo que se ha dicho, sino hilando el pensar propio con las ideas de la otra persona.

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