Barreras para el aprendizaje

Barreras para el aprendizaje

Aprender e incorporar lo aprendido a la vida no resulta siempre fácil, pero, tanto en la vida, como en un proceso de coaching, resulta imprescindible aprender a aprender.

Las diez barreras para el aprendizaje

A continuación se describen algunos de los impedimentos que evitan o loimitan el aprendizaje:

1. Pensar que ya se sabe

Pensar que lo que se puede aprender ya se conoce, “ese libro ya lo he leído…” “ese traje ya me lo he puesto…”, etc.

Mantener esta idea desactiva vías neuronales implicadas en el proceso de aprendizaje y resta el interés y curiosidad, elementos necesarios en, y, para el aprendizaje.

2. Sentir que no se necesita

Cuando ante algo que se está aprendiendo, se piensa, o se siente, que no es necesario para la vida o, que no va a aportar nada, es difícil encontrar los recursos necesarios para llegar a aprenderlo.

3. Tener más respuestas que preguntas

En muchas ocasiones, realmente, saber es tener más preguntas que respuestas.

Existen personas que pretenden tener claro todo y todo el tiempo, esto, además de acarrear mucho sufrimiento, puede hacer que no se formulen las preguntas necesarias para adquirir conocimiento.

Las preguntas son el requisito imprescindible para que se pueda aprender. Creer tener una respuesta puede imposibilitar cualquier tipo de aprendizaje. Una respuesta correcta puede llevarle a uno a la evolución, una pregunta adecuada, le lleva a uno a una verdadera revolución.

Ignorar que se ignora, es el no querer ponerse en camino. El refrán de que la ignorancia es atrevida, pone al orgullo como una barrera para aprender.

Sócrates y los sofistas (sabios) partían de la base del “Sólo sé que no sé nada…” y esa es la base sobre lo que se asienta el descubrimiento de lo nuevo.

4. Miedo

Esta emoción favorece que la persona se proteja y cierre. Con esa actitud disminuyen enormemente las posibilidades del aprendizaje.

El sistema educativo oficial ha abusado durante siglos del miedo, por ejemplo con el castigo o, incluso, con las recompensas de las calificaciones para estimular el aprendizaje, demostrándose que no ha sido la vía más adecuada.

5. Trivialidad

No tomarse nada en serio y tratar de, solo estar en la parte menos trascendente de la vida, puede hacer que no se tenga un interés en aprender. Esto no quiere decir, desde luego, que se tenga que forzosamente ser una persona aburrida para aprender. Con sentido del humor y cierta ligereza resulta más fácil que la persona se abra y absorba como una esponja aquello que desea aprender

6. Impostar

Este caso es el opuesto al anterior porque se basa en una supuesta o aparente seriedad. Existen personas que muestran un presunto conocimiento y que tratan de aparentar aquello que no son. Esto no las permite mostrar con humildad sus lagunas en el saber, haciéndoles muy difícil el aprendizaje por no encontrar hueco para ello.

7. Tener mucha información, no siempre es saber

Rudolf Steiner decía, mucho antes de la llegada de Internet, que “Nunca ha habido un momento en la humanidad con más información y menos conocimiento.

Ante cualquier duda en estos momentos se mira el móvil y se busca la respuesta en el Google, pero, eso no quiere decir que se haya adquirido sabiduría. Este es lo que se ha dado en llamar el efecto Mc Donalds, es decir algo muy rápido, pero poco procesado.

Los conceptos que se instalan en el cerebro no se acompañan de experiencia, ni de conocer. Aquello que con tanta facilidad entró, que puede ser, incluso, cuantificado como una serie de bits de información, desaparece de la misma manera.

8. Tener opinión tampoco indica que se sepa

Dime de que presumes y te dire de que careces

¿Cuantas personas van de tertulianos por la vida? Parece haberse instalado una especie de necesidad de tener opinión de todo, desde política internacional, hasta filosofía profunda, pasando por deportes o cualquier tema de actualidad. Estas opiniones no están basadas en una información profunda y, mucho menos en un conocimiento.

¿Quién se atreva a tomar un avión a cuyos mandos esté un piloto que no sabe volar, pero que tiene muchas opiniones sobre ello?….

9.No incluir la emoción como un espacio de aprendizaje

La motivación es una emoción que se sitúa en el preconsciente y que facilita y prepara a las vías neuronales para facilitar aprendizaje.

Las emociones influyen sobre el modo de procesar y almacenar la información, aquello que se ha aprendido acompañado de una emoción se recuerda para siempre.

Se puede olvidar donde se estuvo ayer, o anteayer, pero no dónde se declaró uno al que considera el amor de su vida.

Por tanto, se debe aprender desde lo emocional, tanto como desde lo racional y con la conciencia de que aquello que una ambas vías quedará mejor fijado en el cerebro.

10 No incluir el cuerpo como forma de aprendizaje

El cuerpo es una de las mayores fuentes de aprendizaje que existen y, posiblemente, en la gran mayoría de las personas la más ignorada.

Escuchar al cuerpo, donde se encuentra a gusto, que personas o situaciones le agradan, que estresores posee, etc.

Si se le tomara más en cuenta y se le incluyera como uno de los caminos de aprendizaje, la cultura occidental actual habría logrado muchos mayores avances de sabiduría.

Conocer las barreras permite superarlas.

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